lunes, 13 de octubre de 2014
domingo, 12 de octubre de 2014
Sobre los deberes enviados
Por favor subir al blog los deberes maximo mañana para poder revisarlos
Gracias
Gracias
deber de infectologia
1.en el trabajo enviado se debe incluir el tiempo de incubacion, sintomas y forma de diagnóstico las enfermedades indicadas.
2. en el sindrome de Hiper IgE también se debe incluir la forma de diagnóstico.
saludos
Dra. Nelly Chávez
2. en el sindrome de Hiper IgE también se debe incluir la forma de diagnóstico.
saludos
Dra. Nelly Chávez
sábado, 4 de octubre de 2014
algo mas sobre inmunodeficiencias. leer para la clase
18 Inmunodeficiencias
E. Gómez de la Concha
y J. Peña
|
|||
|
|
INTRODUCCION
En ocasiones, por fortuna poco frecuentes, existe una
deficiencia de alguno de los componentes del sistema inmune, apareciendo las
enfermedades que llamamos inmunodeficiencias primarias. En ellas, el defecto
se circunscribe en general a un solo aspecto de la respuesta, por lo que se
pueden catalogar en inmunodefiencias específicas (si se afecta
la parte específica de la respuesta inmunitaria, es decir los linfocitos B o
T) o inespecíficas, si afectan a la porción inespecífica de la
respuesta (células fagocíticas y complemento).
Con mayor frecuencia, la respuesta inmunitaria se afecta
secundariamente a la aparición de otra patología (cáncer, enfermedades
metabólicas, malnutrición etc.) o a la administración de drogas (drogas
inmunosupresoras), hablamos entonces de inmunodeficiencias secundarias.
Tanto las inmunodeficiencias primarias como las secundarias se
manifiestan clínicamente por la aparición de infecciones crónicas,
persistentes o recurrentes. Es la consecuencia lógica de un trastorno del
sistema encargado de defendernos frente a microorganismos. También numerosas
infecciones provocan secundariamente una inmunodeficiencia, siendo la más
antiguamente conocida el sarampión, y la más grave e importante en la
actualidad la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (HIV),
que produce el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA).En enfermos con
inmunodeficiencia también aumenta el riesgo de padecer tumores y enfermedades
autoinmunes, todo ello como consecuencia de un mal funcionamiento y una mala
regulación del sistema inmunitario.
Debido al rápido progreso en los últimos años de la genética y
la biología molecular, cada día se conocen mejor las causas de las
inmunodeficiencias primarias, siendo más precisos y efectivos su diagnóstico
y su tratamiento.
Inmunodeficiencias primarias
Son enfermedades en general poco frecuentes, que en su mayoría
aparecen en la infancia y tienen un componente genético importante,
habiéndose definido en muchas de ellas el modo de herencia y la localización
cromosómica de la alteración (Tabla 18.1).
Específicas
En ellas se afecta la parte específica
de la respuesta inmunitaria (aquella capaz de reconocer al antígeno): los
linfocitos T o B, o los anticuerpos.
Inmunodeficiencias predominantemente de anticuerpos.
Si se afecta solo la producción de
anticuerpos hablamos de una inmunodeficiencia humoral, que puede afectar únicamente
a la producción de anticuerpos de la clase IgA (deficit selectivo de IgA), a
la producción de IgA e IgG (Sindrome de Hiper IgM) o a todas las clases de
inmunoglobulinas (agammaglobulinemia ligada al sexo e inmunodeficiencia
variable común).
Son las más frecuentes dentro de
las inmunodeficiencias específicas (especialmente el deficit aislado de IgA),
y también las menos graves y las que mejor responden al tratamiento.
Inmunodeficiencias combinadas
En ellas se afectan los
linfocitos B y T. Se presentan prácticamente desde el nacimiento con
infecciones graves que ponen en peligro la vida, falta de desarrollo,
linfopenia e hipogammaglobulinemia. Pueden confundirse con el SIDA trasmitido
por la madre, debiéndose investigar por PCR la presencia de genoma viral.
Las más frecuentes son las diversas formas de inmunodeficiencias
combinadas severas (SCID) (Figura 18.1).
Entre ellas cabe mencionar:
SCID ligada al cromosoma X: debida a una mutación
en la cadena gamma del receptor de la IL-2. Casi siempre se presenta con
cifras normales de linfocitos B circulantes.
Deficit de adenosina deaminasa (ADA):
debida a mutaciones o delecciones en el gen que codifica para este
enzima.
Deficit de purina-nucleosido fosforilasa (PNP).
También debida a defectos en el gen que codifica para el enzima PNP. En ambos
defectos enzimáticos la acumulación de metabolitos tóxicos afecta a los
linfocitos impidiendo su proliferación; pero mientras que en el defecto de
ADA se afectan tanto los linfocitos T como B, en el defecto de PNP se afectan
preferentemente los linfocitos T.
Deficit de HLA clase II: Al faltar estas moléculas el reconocimiento del
antígeno por los linfocitos T CD4+ no se puede realizar. El número total de
linfocitos es normal pero las células T CD4+ están disminuidas, así como la
producción de anticuerpos y las inmunoglobulinas del suero..
Disgenesia reticular: Producida por la falta de diferenciación de las
células progenitoras de la médula osea hacia células linfoides y mieloides,
por lo que además de linfopenia se observa neutropenia y trombocitopenia. La
muerte suele ocurrir en este caso pocos dias despues del nacimiento.
Inmunodeficiencias asociadas a otros defectos
En algunas enfermedades la
inmunodeficiencia no es más que uno de los componentes del proceso:
Inmunodeficiencias inespecificas
Estas
pueden ser por defecto del sistema del complemento o de células fagociticas
principalmente,
Deficiencias del sistema del complemento.
Se han descrito defectos en
prácticamente todos los componentes del sistema del complemento, aunque son
poco frecuentes. Todos tienen una herencia autosómica recesiva, y los
heterozigotos pueden ser reconocidos por tener la mitad de los niveles
normales del componente afectado. Tanto en el caso de los defectos de los
primeros componentes de la vía clásica (C1q, C1r, C4 y C2), como en los
defectos de los últimos (C5, C6, C7, C8 y C9) no se observa un aumento en el
número de infecciones o el incremento es escaso, lo que indica que la vía
clásica no es indispensable, y que la parte terminal de la cascada tampoco es
esencial, existiendo una protección aceptable con la activación del C3 por
cualquiera de las dos vías.
Defectos de las células fagocíticas.
Además de las neutropenias, que pueden tener
diversas causas, existen diversos defectos de las células fagocíticas (en
general muy poco frecuentes) que pueden afectar a los fagocitos
polimorfonucleares o mononucleares.
En la enfermedad granulomatosa crónica
existe un defecto de la capacidad para producir la muerte intracelular de los
microorganismos fagocitados al no producirse intermediarios reactivos del
oxigeno.
En la enfermedad de Chediak-Higashi los
lisosomas son deficientes en elastasa y catepsina G.
Más frecuentes son los defectos de moléculas
de adhesión de los leucocitos. Son debidos a la biosintesis anormal de la
cadena ß (CD18) común para el receptor del iC3b, el receptor del C3dg
denominado p150/95 y la molécula de adhesión de los fagocitos y de los
linfocitos T, LFA-1. Se hereda de forma autosómica recesiva y su expresión
fenotípica es variable, pudiendo expresar desde el 1% de las moléculas de
adhesión normales (casos severos) hasta el 10% (fenotipo moderado). Estos
enfermos tienen con frecuencia infecciones en la piel, periodontitis y
fístulas perianales o intestinales.
La deficiencia de mieloperoxidasa, que
es uno de los enzimas más abundantes en los leucocitos polimorfonucleares,
tampoco es demasiado rara, pero cursa en general sin sintomatología.
Diagnóstico de las inmunodeficiencias primarias
La historia familiar y la aparición de
infecciones recurrentes son en la mayoría de los casos los datos iniciales
que apuntan hacia un diagnóstico de inmunodeficiencia. El tipo de infecciones
orienta hacía el tipo de inmunodeficiencia. Así los deficits puramente de
anticuerpos tienen infecciones por bacterias piógenas, mientras que en las
deficiencias que afectan también a los linfocitos T predominan las
infecciones por hongos, virus y bacterias intracelulares.
Inmunodeficiencias secundarias
La respuesta inmunitaria puede afectarse
secundariamente por numerosos factores. La afectación es en general difusa,
aunque suele predominar el defecto de la respuesta celular, y de intensidad
muy variable dependiendo del proceso primario.
En el tercer mundo la malnutrición es la
causa más frecuente de inmunodeficiencia. En países desarrollados lo son las
enfermedades metabólicas, los tumores, las enfermedades infecciosas y
diversos tratamientos (drogas citotóxicas y corticosteroides fundamentalmente).
Entre los tumores, aunque en todos los
casos de cáncer se acaba produciendo una inmunodeficiencia secundaria,
aquellos que afectan a las células del propio sistema inmunitario (leucemias
y linfomas) son los que ocasionan un trastorno más grave de la respuesta.
Numerosas infecciones, desde la lepra lepromatosa al paludismo
producen un trastorno de la respuesta inmunitaria, pero son sin duda las
infecciones por virus las que lo afectan más frecuentemente y con mayor
intensidad. Aunque el prototipo ha sido siempre el sarampión, en la
actualidad la infección por el HIV es la que supone un riesgo más importante,
dada su frecuencia y su capacidad para producir una inmunodeficiencia (SIDA)
que acaba con la vida del enfermo.
Síndrome de inmunodeficiencia adquirida.
Es una inmunodeficiencia secundaria a la infección por el
virus HIV. La infección se trasmite a través de la sangre o el semen habiendo
resultado especialmente afectados los hemofílicos que han recibido factor
VIII derivado de concentrados de plasma, los drogadictos por vía intravenosa,
los homosexuales del sexo masculino y los hijos de madres infectadas. Sin
embargo en la actualidad y en las zonas donde la infección está más
extendida, especialmente en Africa y ya también en los países desarrollados,
el contacto heterosexual se está constituyendo como un modo de transmisión
cada vez más frecuente. Después de años de padecer una infección asintomática
por el HIV, se presenta súbitamente una inmunodeficiencia predominantemente
celular asociada a infecciones por microorganismos que en condiciones
normales no son patógenos (los llamados "oportunistas"). Esto es
consecuencia de la destrucción progresiva de la población de linfocitos T
CD4+. La glicoproteina gp120 de la corteza del virus se fija con avidez a las
moléculas CD4 facilitando la entrada del virus en estas células. Los
macrófagos, las células dendríticas y la microglía también presentan en su
membrana bajas densidades de moléculas CD4, por lo que también resultan
infectados. Otras moléculas, tales como ciertos receptores de citocinas,
actúan también como correceptores para la entrada del virus a las células.
Además de la desaparición progresiva de las células T CD4+, estos
enfermos presentan una hipergammaglobulinemia, (Figura
18.2) que sugiere una estimulación
policlonal, y una desaparición de capacidad de respuesta celular que se
refleja en las pruebas in vitro y en la negativización de las pruebas
cutáneas de hipersensibilidad retardada. El diagnóstico de la infección puede
hacerse en épocas tempranas por la aparición de anticuerpos contra el virus.
Estos anticuerpos generalmente no son capaces de impedir la unión de la gp
120 al CD4. La iniciación de los tratamientos con retrovirales ha representado
un importante paso en el tratamiento de esta inmunodeficiencia pero no se
termina de conseguir una vacurna, ni preventiva ni curativa, eficaz.
En la fase de inmunodeficiencia el
enfermo presenta infecciones de todo tipo, pero fundamentalmente pulmonares y
con frecuencia complicaciones que afectan al sistema nervioso central.
| ||
jueves, 11 de septiembre de 2014
algo mas sobre resisstencia bacteriana
Patógenos resistentes
Staphylococcus aureus es uno de los principales patógenos resistentes a los antibióticos. Se encuentra en las mucosas y en la piel de aproximadamente la mitad de la población y es extremadamente adaptable a la presión antibiótica. Fue la primera bacteria en la que se descubrió la resistencia a la penicilina en 1947, solo cuatro años después de que comenzase su producción en masa. La meticilina era entonces el antibiótico alternativo, pero desde entonces ha sido reemplazado por la oxacilina debido a su importante toxicidad renal. El primer MRSA (Staphylococcus aureus resistente a la meticilina) fue inicialmente detectado en Inglaterra en 1961 y es ahora bastante común en los hospitales. MRSA fue responsable del 37% de los casos locales de sepsis en Inglaterra en 1999, y hasta un 4% en 1991. La mitad de todas las infecciones de S. aureus en EE.UU. son resistentes a penicilina, meticilina, tetraciclina y eritromicina.Esto deja a la vancomicina como el único medicamento efectivo disponible actualmente. Sin embargo, a finales de la década de 1990 aparecieron las primeras cepas con niveles intermedios de resistencia (4-8 ug/ml), a los que se denomina GISA (Staphylococcus aureus intermedio al glicopéptido) o VISA (Staphylococcus aureus intermedio a la vancomicina). El primer caso identificado se produjo en Japón en 1996, y desde entonces la cepa se ha encontrado en hospitales en Inglaterra, Francia y EE.UU. La primera cepa documentada con resistencia total a la vancomicina (>16ug/ml), denominada VRSA (Staphylococcus aureus resistente a la vancomicina) hizo su aparición en EE.UU. en 2002.
Una nueva clase de antibióticos, las oxazolidinonas, ha comenzado a estar disponible en la década de 1990, siendo la linezolida la primera oxazolidinona disponible comercialmente, comparable en eficiencia a la vancomicina contra MRSA. Sin embargo, se ha informado de Staphylococcus aureus resistente a la linezolida en 2003.
Actualmente, CA-MRSA (MRSA adquirida en comunidades) se ha convertido en una enfermedad epidémica de rápida evolución y desenlace fatal, que incluye neumonía necrotizante, sepsis grave y fascitis necrotizante.7 MRSA es el patógeno resistente a los antibióticos más frecuentemente identificado en los hospitales de EE.UU. La epidemiología de las infecciones causadas por MRSA en los últimos 10 años ha cambiado rápidamente a CA-MRSA. Las dos cepas de MRSA implicadas en los brotes en comunidades, USA400 (cepa MW2, línea ST1) y USA300, a menudo presentan genes Panton-Valentine leucocidina (PVL) y frecuentemente están asociados a infecciones de la piel y de los tejidos blancos. Se han producido brotes de infecciones CA-MRSA en correccionales, equipos de deportistas, personal del ejército, guarderías y en homosexuales activos. Las infecciones por CA-MRSA son actualmente endémicas en muchas regiones urbanas siendo responsables de la mayoría de las infecciones CA-S. aureus.
INMUNIDAD E INFECCION
ENFERMEDADES QUE COMPROMENTEN LA INMUNIDAD CONGENITA Y ADQUIRIDA Y SU RELACION CON INFECCIONES.
TEMA A DESARROLLAR PARA PROXIMA CLASE.
TEMA A DESARROLLAR PARA PROXIMA CLASE.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)